Dolor lumbar persistente: no siempre significa que exista una lesión que continúa dañando tu espalda. La investigación muestra que intervienen distintos mecanismos del sistema nervioso, incluyendo cambios en la sensibilidad, el procesamiento cerebral y la regulación del dolor.
Dolor lumbar persistente: cuando el dolor continúa, no necesariamente significa que los tejidos sigan lesionados. La investigación de Shraim y colaboradores explica los distintos mecanismos del dolor musculoesquelético, mientras De Ridder y colaboradores describen las redes cerebrales relacionadas con la sensación dolorosa, el sufrimiento y la inhibición del dolor. Estos hallazgos permiten comprender cómo puede mantenerse el dolor incluso después de la recuperación de una lesión.
¿Qué encontraron las investigaciones sobre el dolor?
Shraim et al. (2020) revisaron 224 publicaciones y encontraron una gran diversidad de términos y clasificaciones para explicar los mecanismos del dolor musculoesquelético. Su síntesis reconoce mecanismos nociceptivos, neuropáticos y nociplásticos. De Ridder et al. (2021) proponen un modelo de tres vías cerebrales relacionadas con la sensación dolorosa, el sufrimiento y la inhibición del dolor. Ambos trabajos ayudan a comprender por qué el dolor no puede explicarse únicamente por el estado de los tejidos.
¿Qué ocurre con la actividad eléctrica cerebral?
De Ridder et al. describen investigaciones que utilizaron EEG para estudiar las características del dolor crónico. Una de ellas identificó una firma neural asociada al dolor crónico, con una precisión reportada del 93%. La revisión también plantea alteraciones en las oscilaciones talamocorticales y en el equilibrio entre redes relacionadas con la transmisión y la inhibición del dolor. Estos hallazgos son relevantes para comprender los mecanismos del dolor, pero no constituyen una prueba diagnóstica individual para determinar su origen.
Dolor y sufrimiento no son lo mismo
El modelo de De Ridder distingue entre la intensidad y las características sensoriales del dolor y el sufrimiento asociado. El miedo, la frustración, la ansiedad y la interpretación de amenaza pueden influir en la experiencia y sus consecuencias funcionales. Esto no significa que el dolor sea psicológico o imaginario: significa que la experiencia dolorosa involucra múltiples redes del sistema nervioso.
La rehabilitación del dolor persistente
En KINESTENIA, el programa de seis meses está orientado a personas con dolor lumbar persistente. El objetivo es desarrollar un proceso de rehabilitación que considere la condición física, la tolerancia a las cargas, la funcionalidad y las características individuales de cada persona.